
Deportivo afronta en Riazor un partido clave ante el Córdoba en una semana de tres encuentros: Hidalgo valora la carga física, tiene dudas sobre Villares, confirma a Quagliata y Loureiro entrenando con molestias controladas y destaca la mejoría de Yeremay y Nsongo, mientras busca aprovechar el empuje de la afición en las diez jornadas decisivas de la Segunda División.
Deportivo–Córdoba en Riazor: qué está en juego
Deportivo recibe al Córdoba con la urgencia de sumar de tres en casa y aprovechar una semana cargada de partidos para acercarse a los puestos altos de la Segunda División. Con diez jornadas por delante, cada punto tiene peso específico; Hidalgo pide humildad pero ambición.
Horario y contexto
Partido en Riazor este martes a las 20:00. Tras el empate en Gijón (1-1), el equipo busca enlazar victorias en casa antes del duelo ante Málaga el sábado.
Estado de la plantilla y dudas físicas
Quagliata y Loureiro han entrenado con molestias pero sin contratiempos significativos; están disponibles salvo sorpresa. Villares no se entrenó y tiene difícil llegar al partido: Hidalgo apunta a una ausencia probable, aunque sin lesión grave confirmada.
Gestión de cargas y decisiones tácticas
La semana de tres partidos condiciona rotaciones. Hidalgo dejará decisiones abiertas hasta última hora, priorizando recuperación y sensaciones. La limitación de menos de 72 horas entre encuentros obliga a proteger piernas y minimizar riesgos de fatiga.
Jugadores clave: Yeremay y Nsongo
Yeremay muestra una evolución clara tras mejores minutos en Gijón; la dosificación está funcionando para recuperar chispa. Nsongo (Bil) se está acoplando bien: aporta presencia en área, primera presión y salida limpia desde la última línea. Ambos son piezas que pueden marcar la diferencia si mantienen ritmo.
Qué aportan al plan de Hidalgo
Yeremay ofrece dinamismo en la transición ofensiva; Nsongo asegura orden defensivo y ayuda en la construcción. Su progreso permite a Hidalgo elegir entre solidez y manejo del balón según lo exija el rival.
Análisis del rival: un Córdoba trabajado y peligroso
El Córdoba, dirigido por Iván, llega en mala dinámica pero sigue siendo un equipo reconocible: presión alta, juego directo y intención clara. Su identidad obliga al Deportivo a estar fiable atrás y preciso en las transiciones.
Riesgos y oportunidades
Riesgo: el Córdoba vendrá a presionar alto y recuperar rápido; errores en salida pueden costar. Oportunidad: si el Deportivo controla el tempo y explota espacios, puede hacer daño en contragolpes y en jugadas a balón parado.
Lo que debe hacer el Deportivo para ganar
Mantener solidez defensiva durante los 90 minutos, gestionar las cargas físicas y aprovechar la ventaja de Riazor. Necesita ser contundente en las áreas y minimizar pérdidas en zonas comprometidas. La humildad de Hidalgo se traduce en disciplina; la ambición debe llegar en forma de control y eficacia.
Qué implica el resultado para la temporada
Una victoria sería un empujón para la carrera hacia la parte alta en las últimas diez jornadas; un tropiezo complicaría la gestión del calendario y la moral. El equipo se ha ganado el derecho a pelear, pero la exigencia ahora es convertir esa legitimidad en puntos concretos.
Posible evolución tras el partido
Si Hidalgo logra dosificar bien y mantener a Yeremay y Nsongo en ascenso, el Deportivo puede consolidarse como candidato serio. Si la carga física pasa factura, las rotaciones tendrán que ser más atrevidas y la profundidad de plantilla quedará a examen.
Diario As



