El club afronta la Primera RFEF con un proyecto de reconstrucción: Ibai Gómez será presentado como entrenador y la dirección apuesta por la cantera de la Ciudad Deportiva, mientras la entidad asume limitaciones económicas tras el descenso. Mantienen a jugadores clave como Bazdar y rechazan ventas a precio de saldo; el objetivo es el ascenso, aunque reconocen que harán 9-10 fichajes y preparan una reestructuración profunda.
Zaragoza arranca la reconstrucción tras el descenso
El club reconoce la dimensión del golpe por perder la categoría y anuncia un plan claro: presentar a Ibai Gómez como entrenador y activar una apuesta por futbolistas formados en la Ciudad Deportiva desde categorías inferiores. La idea es devolver ilusión con un fútbol valiente, pero con la prudencia que exige una temporada en Primera RFEF.
Presentación de Ibai Gómez y filosofía de juego
Ibai Gómez llega con etiqueta de entrenador atrevido y valiente, y se espera que implante su idea futbolística desde el alevín B hacia arriba. Es una apuesta de largo recorrido: no solo cambiar al primer equipo, sino regenerar la identidad deportiva del club desde la base.
Plantilla: pocas salidas forzadas, sí muchas incorporaciones
La dirección deportiva niega poner en el mercado a jugadores como Bazdar y muestra una postura firme: no habrá ventas por debajo de lo que se pagó. Se prevén nueve o diez fichajes, combinando perfiles para competir ya en Primera RFEF y otros con proyección a medio y largo plazo.
Casos concretos: Bazdar y Liso
Bazdar es considerado “una garantía deportiva” y el club espera que rinda al máximo, incluso con la vista puesta en el Mundial. Liso, por su parte, aparece como un jugador con mercado y cuya salida sería menos justa para la entidad; desde la dirección valoran buscar una salida adecuada sin regalar al futbolista.
Economía y presupuesto: realismo tras el descenso
La entidad admite que el descenso ha sido muy dañino y que deben ajustar la realidad deportiva a la económica. Aun así, prometen estar entre los mejores presupuestos de la categoría, aunque matizan que ni el dinero ni el escudo garantizan victorias. Anticipan semanas duras y partidos que se perderán en el proceso de reconstrucción.
¿Cómo afectará esto al objetivo del ascenso?
El objetivo oficial sigue siendo el ascenso, pero la dirección vincula esa ambición a la forma en que se construya el proyecto. La escena deportiva cambia: hay un lienzo en blanco, pero también el riesgo de repetir errores estructurales si no se corrigen hábitos como anunciar 25 bajas sin un plan sólido.
Cuerpo técnico y lecciones del descenso
La dirección explica que, antes de confirmar a David Navarro, exploró alternativas para el banquillo pero no encontró a nadie del todo convincente. Subrayan que el problema no fue solo del cuerpo técnico, sino de una plantilla incapaz de ganar los partidos clave para la salvación.
Estructura del club: reformas necesarias
La cúpula admite que es imprescindible cambiar muchas estructuras internas. Buscan evitar situaciones traumáticas como las 25 bajas anunciadas y quieren crear una organización más coherente entre cantera y primer equipo. El director deportivo se limita a su rol sin asumir decisiones ejecutivas sobre nombres concretos para cargos administrativos.
Qué significa esto para la afición
La intención es clara: volver a ilusionar con un proyecto sostenible y formativo. El mensaje transmite ambición y realismo a la vez, pero la clave estará en la ejecución. Si la planificación de fichajes es acertada y la apuesta por la cantera se traduce en rendimiento inmediato, el club puede aspirar al ascenso; si no, la temporada en Primera RFEF puede convertirse en una prueba larga y exigente.
Conclusión
Hay valentía en la propuesta —foco en cantera, entrenador con carácter y firmeza para no malvender jugadores—, pero también responsabilidades enormes. El reloj de la reconstrucción ya corre: la diferencia entre discurso y resultado dependerá de la calidad de las incorporaciones y de la capacidad del club para transformar su estructura interna.
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