
Pedja Mijatovic inauguró la nueva sede de la peña madridista "Séptima Copa de Europa" en Alicante y aprovechó para evaluar la dolorosa eliminación en Múnich: habló de dos años en blanco, criticó decisiones arbitrales, reclamó un líder en el campo y urgió a reconstruir el Real Madrid para recuperar su estatus ganador.
Mijatovic en Alicante: inauguración y mensaje claro
Pedja Mijatovic presidió la apertura de la sede de la peña "Séptima Copa de Europa" y no rehuía el tema central: el presente convulso del Real Madrid tras la eliminación en Múnich. El error arbitral y la exigencia competitiva fueron sus dos reproches principales. "El Madrid hizo un muy buen partido... Me enfadé con el árbitro y luego también con Camavinga", dijo, subrayando la necesidad de concentración en las citas grandes.
Evaluación: dos años en blanco y lo que significa
Para Mijatovic, dos temporadas sin títulos en un club como el Real Madrid equivalen a un fracaso rotundo. Esa frase resume la presión del escudo: el club está acostumbrado a éxitos continuos y la ausencia de trofeos obliga a una lectura profunda. No es solo una cuestión de números; es la percepción pública, la moral de la plantilla y la paciencia de la afición lo que se erosiona.
Por qué importa la etiqueta de "club más grande"
El comentario sobre ser "el club más grande del mundo" no es retórica: marca la frontera entre tolerancia y exigencia. Cuando un gigante no gana, los procesos internos —fichajes, estructura técnica, liderazgo en el vestuario— quedan bajo lupa. Mijatovic apunta a una reconstrucción dirigida a devolver al equipo a la élite.
Mbappé y Vinicius: gol versus liderazgo
Mijatovic distingue entre goleadores y líderes. Defiende a Mbappé como un "marcador de goles" que cumple su función, mientras que Vinicius, pese a temporadas brillantes, debe modular su carácter para ser más determinante en momentos clave. El matiz es esencial: los buenos atacantes no siempre sustituyen al capitán que ordena el equipo.
La ausencia de un líder tipo Hierro, Ramos o Raúl
El exdelantero apunta a un déficit tangible: falta un jugador que actúe como entrenador en el campo, alguien que imponga orden y asuma responsabilidades cuando el equipo se descompone. Ese tipo de liderazgo no se compra con goles; se forma con carácter, experiencia y autoridad. Hoy el Madrid tiene talento, pero no identifica una figura que haga esa función de manera constante.
Álvaro, Xabi Alonso y la cuestión técnica
Sobre la parcela técnica, Mijatovic valora el trabajo de Xabi Alonso aunque reconoce la dificultad de la tarea. Menciona a Álvaro, llegado a mitad de temporada, y apunta que su continuidad dependerá de las decisiones presidenciales. El subtexto es claro: se requiere estabilidad y un proyecto técnico definido antes de tomar decisiones drásticas.
Qué debe decidir el club
El club necesita definir prioridades: consolidar un entrenador con proyecto a medio plazo, reforzar la plantilla con perfiles de liderazgo y trabajar la mentalidad competitiva. La urgencia por resultados no debe anular la planificación a largo plazo, pero tampoco puede dilatarse ante la presión de dos temporadas sin títulos.
Implicaciones para la próxima temporada
La lectura de Mijatovic aboca a tres líneas de trabajo: incorporar liderazgo en el campo, reforzar la concentración en grandes partidos y clarificar el plan técnico. En el mercado y en la estructura interna hay que buscar piezas que no solo sumen calidad, sino carácter. Si el Madrid responde con coherencia, la base para volver a ganar estará más clara.
Conclusión — qué está en juego
No se trata solo de añadir nombres a una plantilla repleta de talento; es devolver alma y autoridad a un equipo que ha perdido el timón en momentos decisivos. Mijatovic lo resume con contundencia: el club debe reconstruir para volver a ganar. Para el Real Madrid, eso es una obligación histórica, no una opción.
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