
El regreso de Chidera Ejuke y Stanis Idumbo a la plantilla del Sevilla podría influir positivamente en su rendimiento en el partido contra el Athletic. Los apostadores podrían considerar esto al evaluar las probabilidades de victoria del equipo en su debut liguero, ya que la llegada de estos jugadores puede fortalecer su ataque y estrategia táctica.
El Sevilla, bajo el mando de su nuevo entrenador Matías Almeyda, ultima los detalles de su preparación antes del estreno liguero frente al Athletic este domingo en San Mamés (19:30).
Después de varios entrenamientos marcados por ausencias y lesiones que amenazaban con dejar al técnico con una plantilla al límite, los ánimos comienzan a levantarse gracias a la vuelta de dos piezas importantes: Chidera Ejuke y Stanis Idumbo.
En el entrenamiento del jueves, el club confirmó la reaparición de ambos futbolistas. Ejuke se reincorporó al grupo tras superar una lesión miofascial, mientras que Idumbo regresó al césped tras varios días de recuperación. Su presencia en la convocatoria ya se da por segura, aunque es poco probable que sean titulares desde el pitido inicial. Su vuelta brinda alternativas valiosas al técnico argentino, especialmente para reforzar las opciones ofensivas y el banquillo hispalense.
Además, Adrià Pedrosa tiene muchas opciones de viajar a Bilbao, tras haber entrenado esta maaná. El lateral izquierdo que deja atrás una sobrecarga en los aductores del muslo derecho y se pone a disposición de Almeyda, que llevaba toda la semana entrenando sin un jugador en esa posición.
No obstante, el panorama aún es delicado. El Sevilla sigue arrastrando importantes bajas: Nianzou, Ramón Martínez y Loïc Badé siguen fuera por diferentes problemas físicos. Además, hay complicaciones con inscripciones de jugadores como Suazo, lo que limita el margen táctico de Almeyda para este debut.
Sevilla, mal rival. El cuadro hispalense vuelve a La Catedral, y con un dato a las espaldas poco alentador para los rojiblancos: ha ganado once veces en San Mamés de los 27 compromisos disputados este siglo. Todos los partidos disputados entre estos dos contendientes en la capital vizcaína desde el cambio de milenio tuvieron un ganador excepto el último (1-1 con tantos de los locales Jauregizar y Padilla, éste en propia meta), ya que el anterior empate se remontaba a noviembre de 2000, cuando se registró otro 1-1 con goles de Joseba Etxeberria y Juan Carlos.
De hecho, lo que hace de este un dato tan pesimista, es que el Sevilla ha logrado más de la mitad de sus victorias en el campo del Athletic, once sobre veintiuna, en los últimos veintisiete partidos oficiales que ha jugado en Bilbao.
El Correo



