
Leganés viaja a A Coruña con la plantilla diezmada y solo seis puntos de colchón sobre el descenso; las sanciones e lesiones obligan a Igor Óca a recomponer la defensa mientras el equipo acumula solo dos victorias en doce jornadas y afronta un calendario que puede decidir su permanencia en Segunda.
Leganés llega a A Coruña con la defensa en cuadro
Leganés, candidato al ascenso en pretemporada, afronta el tramo decisivo de la Segunda División en caída libre. El equipo pepinero visita al Deportivo con numerosas ausencias por sanción y lesión que complican seriamente la elección de la alineación inicial. La dinámica de resultados —solo dos triunfos en las últimas doce jornadas— y el reciente 0-4 ante el Andorra evidencian una crisis de rendimiento.
Bajas y sanciones que condicionan el once
Cissé, Guirao y Marvel cumplen ciclo por acumulación de amarillas y no viajarán a A Coruña. A la lista se suman por lesión Jorge Saénz, Gonzalo Melero, Franquesa, Rubén Peña y Leiva. Así, la zaga de garantías queda reducida a Figueredo, Ignasi Miquel y Lalo Aguilar; Naim, reconvertido de extremo a lateral, aparece como alternativa improvisada. Esa fragilidad defensiva será la principal fragua de debate para Igor Óca.
Rendimiento y contexto deportivo
Leganés comenzó el curso con expectativas altas y nombres relevantes —Gonzalo Melero, Óscar Plano, Rubén Peña, Juan Cruz y el coruñés Dani Rodríguez— pero nunca encontró consistencia. Las derrotas en noviembre y diciembre marcaron la tendencia y los cambios de entrenador no han revertido la caída. El marcador reciente contra Las Palmas y Andorra subraya una descompensación entre plantilla y resultados.
Calendario y riesgo real
El colchón de seis puntos sobre el descenso es frágil: tras el Deportivo esperan rivales directos y complicados como Racing, Huesca, Cádiz y Mirandés. Si Leganés no mejora la solvencia defensiva ni recupera efectivos clave, el equipo pasará de aspirante al ascenso a luchar por la permanencia con pocas herramientas disponibles.
Valladolid: inestabilidad pero margen de seguridad
Valladolid vive una temporada convulsa tras la marcha de Guillermo Almada en diciembre y varios relevos en el banquillo —Luis García Tevenet y la llegada de Fran Escribá—. Pese a ello, el equipo acumula 43 puntos y mantiene cierta distancia con la zona de peligro. Las bajas de jugadores como Guille Bueno y la presencia de Trilli condicionan el juego, pero el Pucela encara partidos exigentes ante Las Palmas, Racing, Deportivo y Almería que pueden definir sus aspiraciones.
Cádiz: alarma roja tras un 2026 desastroso
Cádiz atraviesa una crisis profunda: solo cuatro puntos de 48 posibles y cambios continuos en el cuerpo técnico. Tras la salida de Gaizka Garitano y el efímero paso de Sergio González, el club ha apostado por Imanol Idiákez para encauzar la temporada. La vuelta de Lucas Pérez aporta experiencia ofensiva, pero el equipo sigue en zona de salvación y afronta un calendario clave en su casa frente al Deportivo y otros rivales directos.
Zaragoza: un histórico en peligro y con problemas extra deportivos
Zaragoza, lejos de su mejor versión, afronta la recta final con la complicación añadida de la suspensión de su portero Esteban Andrada tras un incidente en el derbi contra Huesca. La sanción priva al equipo de un referente bajo palos y agrava la sensación de urgencia. La distancia con el Cádiz es mínima y el calendario incluye enfrentamientos directos contra Granada, Valladolid, Sporting y Las Palmas, decisivos para evitar el descenso a Primera Federación.
Qué está en juego y posibles escenarios
Leganés necesita recuperar solidez defensiva y, sobre todo, piezas fundamentales si quiere convertir su colchón de seis puntos en seguridad real. Deportivo tiene la oportunidad de explotar las dudas rivales en Abanca Riazor. Valladolid debe sostener su ventaja con resultados ante los grandes; Cádiz necesita una reacción inmediata o la incertidumbre se convertirá en descenso; Zaragoza debe mejorar liderazgo y portería para mantener opciones de salvación.
Conclusión
La Segunda entra en su fase más implacable: la gestión de bajas, la capacidad de los técnicos para recomponer equipos y la fortaleza mental de las plantillas marcarán quién asciende, quién se queda en tierra de nadie y quién desciende. Leganés es el ejemplo más claro de cómo de rápido puede transformarse una campaña ambiciosa en una lucha por la permanencia.
La Voz De Galicia



