
La Real Sociedad afronta la final de la Copa del Rey en La Cartuja con una alineación de garantías: Marrero en portería sorprende por delante de Remiro, la defensa se mantiene a pesar de la lesión de Zubeldia, Turrientes y Carlos Soler forman el doble pivote y Barrenetxea acompaña arriba a Guedes y Oyarzabal; Kubo y Karrikaburu arrancan en el banquillo como recursos clave.
Alineación confirmada de la Real Sociedad para la final de la Copa del Rey
Matarazzo apuesta por un once claro y equilibrado para la cita decisiva en La Cartuja.
Once inicial
Marrero; Aramburu, Jon Martín, Caleta-Car, Sergio Gómez; Turrientes, Carlos Soler; Barrenetxea, Sucic, Guedes; Oyarzabal.
Suplentes destacables
Remiro, Fraga, Aritz, Aihen, Aguirre, Gorrotxategi, Yangel, Beitia, Pablo Marín, Wesley, Take Kubo, Karrikaburu, Óskarsson.
Qué dice la alineación
La elección de Marrero en la portería es la lectura más llamativa: dejar a Remiro en el banquillo en una final no es inocuo. Matarazzo demuestra confianza en el guardameta elegido para controlar los nervios del partido y, quizá, para aplicar una dinámica distinta desde atrás.
La defensa refleja pocas dudas: pese a la lesión de Zubeldia, el técnico presenta una zaga reconocible que privilegia solidez y experiencia. Caleta-Car y Jon Martín aportan jerarquía, mientras Sergio Gómez y Aramburu suman proyección por fuera.
Centro del campo: equilibrio y conexión
Turrientes y Carlos Soler forman el doble pivote pensado para dar equilibrio físico y pausa con balón. Sucic queda en la posición de enganche, tarea en la que ya ha mostrado capacidad para filtrar líneas y conectar con las bandas.
Esta combinación busca neutralizar el juego interior rival y, al mismo tiempo, alimentar a Guedes y Oyarzabal con arribos y pases entre líneas. Es una lectura conservadora pero pragmática para una final que exige control del tempo.
Delanteras y variantes ofensivas
La decisión de reservar a Take Kubo en el banquillo —por falta de continuidad reciente— habla de prudencia: Kubo entra como recurso para romper estáticas si el equipo necesita desequilibrio. Barrenetxea titular añade velocidad y desequilibrio por la banda, complementando el perfil de Guedes y la pegada de Oyarzabal.
Desde el banquillo, Karrikaburu y Óskarsson ofrecen opciones para cambiar el perfil ofensivo hacia un remate más directo si la iniciativa del partido lo requiere.
Implicaciones tácticas y posibles escenarios
Con esta estructura la Real busca no regalar el medio campo y depender de transiciones verticales para generar peligro. Si Sucic y Soler conectan bien, la Real tendrá opciones para penetrar por dentro; si el rival domina las bandas, la presencia de Barrenetxea y Guedes será clave para sacar a relucir la velocidad.
En términos estratégicos, la sustitución de Remiro por Marrero en el inicio y la presencia de alternativas ofensivas en el banquillo ofrecen un plan de partido flexible: empezar con seguridad defensiva para, conforme avance el encuentro, introducir desequilibrio con Kubo o un delantero de área.
Por qué importa
Es una final y las decisiones puntuales —portero titular, manejo del centro del campo, y cómo dosificas a tus jugadores creativos— pueden decidir el título. Matarazzo ha mostrado intenciones claras: priorizar control y solidez, con recursos en reserva para cambiar el ritmo. Esa mezcla de cautela y opciones ofensivas condicionará el desarrollo y, muy probablemente, el desenlace en La Cartuja.
Mundo Deportivo



