
Jon Gorrotxategi será baja ante el Levante por molestias en el aductor; el técnico Matarazzo ha decidido no arriesgar para tenerlo 100% para la final. El club espera que pueda volver a entrenar la próxima semana y apunta al partido contra el Alavés, aunque su presencia no está confirmada.
Gorrotxategi se cae de la lista para el duelo contra el Levante
Jon Gorrotxategi no estará disponible para el partido contra el Levante esta semana debido a problemas en el aductor. Matarazzo ha optado por una postura de máxima precaución: el defensa no ha entrenado y el club prioriza su recuperación de cara a la final. El regreso a los entrenamientos se estima para la próxima semana, con la mirada puesta en el encuentro ante el Alavés, pero sin garantías.
Qué dijo Matarazzo sobre la lesión
Matarazzo explicó en Zubieta que Gorrotxategi “tiene problemas en el aductor. Jugó pero no quisimos arriesgar con él, decidimos que tiene que estar al 100% preparado para volver”. El técnico insistió en que no se tomarán riesgos con la salud de la plantilla y que cualquier decisión sobre su presencia en el campo estará calculada.
Impacto inmediato en la defensa
La baja del central obliga al cuerpo técnico a reajustar el eje defensivo para el choque frente al Levante. Aunque la plantilla dispone de alternativas, perder a Gorrotxategi por precaución reduce opciones de rotación y exige precisión táctica del entrenador. Es una señal clara de que la prioridad es llegar al partido decisivo con la línea defensiva lo más en forma posible.
Plazo de recuperación y calendario
La previsión es que Gorrotxategi se incorpore a los entrenamientos la próxima semana; su disponibilidad para el partido ante el Alavés se considera probable pero no segura. Ese plazo muestra un enfoque conservador: no hay apresuramiento para forzar su vuelta antes de la final, lo que apunta a una planificación médica prudente y orientada a resultados a corto plazo.
Por qué esta decisión importa
Preservar a Gorrotxategi para la final revela prioridades claras del club: valorizar la salud del jugador y la competencia mayor por encima de un punto inmediato. Es una lectura responsable desde el punto de vista deportivo —mejor contar con un central al 100% para un partido definitorio—, pero también crea tensión sobre la gestión de minutos en el tramo final de la temporada.
Qué puede venir después
Si la evolución del aductor es positiva, lo lógico es su reintroducción progresiva en los entrenamientos y posible convocatoria ante el Alavés. Si persisten molestias, el cuerpo técnico seguirá actuando con cautela. En cualquier caso, la decisión de Matarazzo marca la hoja de ruta: salud primero, riesgo calculado en función del objetivo mayor.
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