
Borja Jiménez denunció insultos de un reducido grupo de aficionados tras la derrota y defendió que su equipo mereció más. Señaló las numerosas lesiones —Kevin, Nacho, Cuenca— como factor determinante en un tramo clave de la temporada, reclamó sanciones y pidió respeto mientras centra el foco en recuperar puntos de cara al próximo partido del lunes.
Borja Jiménez denuncia insultos y defiende a su plantilla tras la derrota
Borja Jiménez salió del campo con rabia contenida y una queja clara: insultos dirigidos por un pequeño grupo de aficionados próximos al banquillo. El entrenador no solo lamentó el resultado, sino que elevó el asunto a una cuestión de respeto y de seguridad para los profesionales del fútbol.
La queja pública: sanciones y responsabilidad
Jiménez pidió medidas más contundentes: expulsar a los energúmenos no basta si vuelven a reincidir en quince días. Citó episodios similares en otros escenarios, incluso en El Molinón, y vinculó la impunidad de esos comportamientos con la permisividad de parte del público. Su mensaje buscó trasladar la responsabilidad a los órganos competentes y a las aficiones para erradicar la conducta antisocial.
Qué pasó en el partido: sensaciones y análisis
Según el técnico, su equipo encajó en la primera acción y a partir de ahí creó numerosas ocasiones para empatar e incluso para remontar. "No hemos hecho méritos para perder", resumió. Esa lectura apunta a un equipo con capacidad ofensiva pero penalizado por errores puntuales en defensa y por la ausencia de frescura física.
Lesiones: un golpe recurrente a la plantilla
Las bajas se han convertido en una losa. Jiménez detalló que la lesión de Kevin supone la sexta o séptima ausencia en una plantilla de 23 jugadores, y que hay jugadores de larga duración como Nacho o Cuenca cuya ausencia resta profundidad y calidad. Ese contexto ayuda a explicar la falta de recursos en partidos sucesivos y la gestión de la rotación en un tramo con partidos entre semana.
Implicaciones para la lucha por el playoff y la sexta plaza
Jiménez insistió en que el objetivo del playoff no está descartado desde su análisis inicial: "No me rindo ni por la quinta ni por ninguna". Sin embargo admitió que las opciones se han reducido respecto a hace cuatro días. La prioridad inmediata es asegurar el primer objetivo y luego valorar la dimensión del reto en función de los resultados venideros.
Por qué esto importa
La mezcla de frustración por la derrota, el desgaste físico y la presión externa crea un cóctel peligroso para cualquier proyecto con aspiraciones de playoff. Si las lesiones persisten y las sanciones no disuaden a los agresores, el club puede ver cómo se erosionan la moral y la competitividad en el tramo decisivo.
Lo que viene: partido del lunes y respuesta deportiva
La hoja de ruta de Jiménez es clara: trabajo y respuesta inmediata en el próximo partido. Subrayó la necesidad de "dejar la vida" por el escudo en cada entrenamiento y encuentro. Desde la perspectiva táctica, esperar mayor control defensivo en los primeros minutos y un uso más pragmático de los recursos disponibles para minimizar errores que penalizan.
Conclusión: gestión interna y presión externa
La derrota sirvió para evidenciar dos debilidades: la fragilidad física de la plantilla y la contaminación del entorno por comportamientos individuales. La gestión de ambas será clave para que el equipo recupere impulso en la tabla. Jiménez apuesta por el trabajo como respuesta inmediata; la eficacia de esa receta dependerá tanto de la recuperación de lesionados como de una reacción colectiva dentro y fuera del césped.
Diario As



